La transición a la nueva realidad en el sector turístico La industria del turismo, altamente impactada por la pandemia de COVID-19, representó aproximadamente 9% del PIB en 2019 (en valores corrientes), según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
A partir de esta crisis sanitaria, la mayoría de las empresas de diversos sectores han implementado un comité de gestión de COVID-19, protocolos de regreso a las oficinas y procedimientos de prevención de contagio, para adaptarse a la nueva normalidad. Mientras las fronteras internacionales permanezcan cerradas y las restricciones de viaje de otros países continúen, factores como la planeación de viajes después del confinamiento y el auge del turismo local pueden beneficiar la industria a corto plazo. Por otro lado, además de contar con opciones de traslados terrestres, las aerolíneas se esfuerzan por llenar sus vuelos mediante descuentos y flexibilidad en las fechas y cambios de viaje.
En conjunto, esto podría significar una recuperación después de la disminución en el consumo turístico nacional, que generalmente constituye casi la totalidad de los ingresos de este rubro, y que en abril de 2020 disminuyó 93.7% en comparación con el mismo periodo de 2019 –mientras que la variación promedio solía estar cerca de 1.9% anual desde 2008, según lo mencionado por el INEGI.
A la vez que lo anterior juega a favor de la hotelería, surge también la necesidad de implementar políticas públicas de salud, atendiendo las directrices establecidas por la Organización Mundial del Turismo (OMT) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), planteando una nueva era de resiliencia y de generación de oportunidades como consecuencia de la contingencia global. A continuación, abordaremos tres factores que contribuirán a que el sector turístico repunte en su transición a la nueva normalidad:
- Adopción tecnológica
- Transformación del modelo de negocios
- Diversificación de servicios

